barra horizontal  TIFLOLIBROS         Logo Tiflolibros  
                          
                        Libros electrónicos para ciegos

Primera Biblioteca Digital para Ciegos de Habla Hispana

barra horizontal

 
Sábado 9 de febrero de 2002
Clarín
Ultimo Momento
Clasificados
La Guía
Suplementos
Ayuda
 
   Ediciones anteriores
 Búsqueda avanzada

  Tapa


  Todos los títulos

  Las más leídas ¡Nuevo!


  Política



  Economía



  Opinión



  Internacionales



  Sociedad


  Deportes

  Espectáculos ¡Nuevo!

  Ultimo Momento


  Cámaras en vivo

  Claringrilla

  Humor

  Tapa papel










Para llegar a la lectura



   
La única editorial oficial para ciegos del país se está desmoronando
   
Libros que se pueden escuchar

Tiempo estimado de lectura 1'13''

Al principio, los libros en Braille eran copiados por voluntarios que marcaban la cartulina punto por punto con un punzón. En los 40 se inventó la máquina Perkins, que también usan los no videntes. Como en el Braille hay un máximo de seis puntos por letra, cada una de las seis teclas de la máquina equivale a un punto. Tipear una letra es como tocar un acorde en el piano.

Para transcribir un libro al Braille hacía falta que una persona vidente lo dictara a otra, sentada a la máquina Perkins; por eso eran ejemplares únicos. Para imprimir un texto en serio —algo más costoso— se usan planchas de metal con las "letras" en relieve.

La informática tuvo un enorme valor para los discapacitados visuales. Casi cualquier texto en la pantalla de la computadora puede ser leído —es decir, escuchado— mediante un programa llamado sintetizador de voz. Los textos en papel "se escanean" y cargan a la PC, se "leen-oyen" o se imprimen en impresoras que marcan puntos en vez de tinta. Pero como el sintetizador o el escáner a veces distorsionan, la corrección es tan importante como darle formato Braille al texto.

Gracias a estas herramientas y a programas especiales, los discapacitados visuales se mueven en Internet sin limitaciones para todo lo que sea textos. Hace dos años, un grupo de Buenos Aires creó el sitio http://www.tiflolibros.com.ar/, la primera biblioteca digital para ciegos de habla hispana, que ya tiene casi 4.000 libros y socios gratis en todo el mundo. Algunas editoriales también ceden sus novedades que, mediante el programa Tiflolector, lee "en voz alta" la obra, aunque no aparece en pantalla ni se puede imprimir. 

© Copyright 1996-2001 Clarin.com. All rights reserved
Directora: Ernestina Herrera de Noble
Normas de confidencialidad / privacidad
  Grupo Clarín
   
   

 


Si quiere regresar a la página principal,
por favor pase por esta puerta